El Discípulo Animador

El Discípulo es un laico, titulado en el Programa de formación de animadores de PCSyM, de la Escuela diocesana del discipulado samaritano que por mandato de su párroco, preside, anima, guía y coordina, una PCSyM. En este sentido, actúa en nombre de la Iglesia, como colaborador del párroco, quien lo orienta y le presta todo su apoyo en la labor pastoral que realiza.

El apoyo y el soporte pastoral del párroco para con la comunidad y su animador es fundamental. Las PCSyM no se conciben sin una estrecha relación con la Iglesia a través de la parroquia, puesto que ellos: se forman en la Iglesia, para unirse a la Iglesia y para hacer crecer a la Iglesia.

El animador busca que en la comunidad se articule la Palabra de Dios con la vida, en toda su amplitud. En la comunidad, frente a las personas, el animador acoge, estimula, escucha y comparte sus problemas. Frente a la propia comunidad, se interesa y preocupa por la formación y se compromete. Frente a la reunión, prepara, anima, aprende técnicas y dinámicas grupales y exige responsabilidad y puntualidad.

Perfil del Discípulo Animador (DA) de PCSyM

Para ser DA el candidato(a) debe tener el siguiente perfil:

  • Laico comprometido (mínimo con un año de participación pastoral en la parroquia).
  • Persona de experiencia de fe.
  • Con conocimiento y aceptación del Plan pastoral diocesano.
  • Edad superior a 18 años.
  • Estado civil: casado por la Iglesia o soltero.
  • Competencias básicas: leer y escribir.
  • Manejo de sistemas electrónicos de comunicación.
  • Capacidades para trabajar en equipo.
  • Habilidades de liderazgo.
  • Habilidad de seguir instrucciones.
  • Capacidad y voluntad de servicio.
  • Con disponibilidad de tiempo. Se sugiere que a estas personas, se les libere de compromisos con la parroquia.

Servicio del Discípulo Animador

Al Discípulo Animador, el párroco le confía el servicio en orden a:

  • Construir una PCSyM por la acogida del Evangelio y la conversión a Dios vivo, siguiendo la ruta pedagógica propuesta por la Diócesis de Engativá.
  • Hacer de esa PCSyM una comunidad de fe, esperanza y caridad, en la cual los creyentes reciban, comenten y oren la Palabra de Dios y se amen los unos a los otros, como verdaderos hermanos.
  • Promover en su PCSyM, el espíritu samaritano y misionero, que la mueva a salir de sí misma; para anunciar con su vida y palabras la Buena Nueva de Jesucristo.
  • Procurar que los miembros de su PCSM, conociendo sus realidades estén presentes con su testimonio, palabra y acción para hacer presente la vivencia de la misericordia.

El Discípulo Animador además ejercerá su servicio…

  • Como auténtico servidor, tomando como ejemplo a Jesús que no vino a ser servido sino a servir y dar su propia vida.
  • En comunión, de corazón y de vida con la Iglesia diocesana y su magisterio.
  • En obediencia a su párroco.
  • Buscando construir la Iglesia Diocesana, mediante el arraigo en Jesucristo, Palabra de vida, la vida en comunión y servicio a las personas y a la sociedad.

Estilo en el servicio del Discípulo Animador

  • Buscando ser él mismo, un testigo de Cristo para sus hermanos, por su vida de fe, de oración, esperanza y caridad. El Discípulo Animador vive la misericordia:
  • Velando por la vida de fe de sus hermanos, invitándolos a la reflexión, meditando la Palabra y promoviendo una participación activa en la liturgia y los sacramentos.
  • Animando, coordinando, presidiendo y promoviendo las distintas actividades de la PCSyM.
  • Animando a los laicos de su comunidad a asumir activamente el papel de transformar, con la fuerza del Evangelio las realidades influidas por el pecado y la injusticia.
  • Invitando a la PCSyM a asumir los desafíos que se presentan en el contexto.
  • Delegando responsabilidades, escuchando opiniones y promoviendo la participación de todos.
  • Impulsando el diálogo fraterno, promoviendo el surgimiento de nuevos y más variados servicios y servidores.
  • Estando atento a las orientaciones pastorales de la Diócesis y del párroco, e invitando a su PCSyM a acogerlas. Promoviendo una adhesión permanente y de corazón de las PCSyM, a su párroco y a su obispo.
  • Participando en la acción pastoral de su parroquia, conociéndose y relacionándose personalmente con las demás comunidades de su parroquia y de la Diócesis.

Lo que no es, ni debe ser un Animador

Un animador de PCSyM parroquial, no es un dirigente o presidente de una asociación o de un grupo. De ahí la razón por la cual, su liderazgo es más de servicio que de dirección, buscando más bien que el grupo crezca en madurez, comprensión mutua, solidaridad y conciencia crítica.

Por lo anterior el animador no es:

  • Un presidente que manda.
  • Un dirigente que no escucha.
  • Un personaje que tiene siempre la última palabra.
  • Un politiquero que manipula al grupo.
  • Para motivar la reflexión y participación de todos, el animador evitará pasar de animador a predicador, focalizando su participación más en la facilitación del entendimiento de la lectura, que en fijar su propio criterio en la reflexión.

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